
miércoles, 17 de junio de 2009
Recuerdos literarios....

jueves, 11 de junio de 2009
Estar siempre de regreso…
¿Cómo fue mi paso por la escuela? Muchos acontecimientos importantes no recuerdo; pero voy a tratar de traerlos al presente.
Yo fui a séptimo, octavo y noveno año de la EGB Nº 53 de Pergamino y al Polimodal del Colegio ex Nacional. Todo aconteció en el período que comprende los años 1997 hasta 2002. Hoy, siete años después de la entrega de diplomas de la secundaria, vuelvo hacia atrás.
Dos instituciones distintas; dos experiencias diferentes. Algo quedó, en mi persona, que une ambos ámbitos educativos: las ganas de no irme nunca, de estar siempre de regreso…
Decía que no tengo tantos recuerdos en cuanto a lo educativo; un adolescente se preocupa más por aprobar, a cualquier precio y sin demasiado esfuerzo, que por indagar en si lo que enseña el profesor es significativo o no para su desarrollo intelectual y crítico. Lamentablemente, esta reflexión se hace unos años después, cuando pasó la etapa adolescente.
En séptimo año tuve maestras. A la que más recuerdo es a la maestra de Ciencias Sociales y de Lengua. Tengo presente dos momentos como si hubieran sucedido esta mañana. El primero: una dramatización en la clase de Ciencias Sociales… ¡Qué bueno que estaba salir de lo rutinario de las clases! Estábamos organizados en grupos. Lo más interesante era que teníamos la posibilidad de crear nosotros mismos la obra: guión, música, escenografía, vestuario…todo, y salió buenísimo. El segundo momento: la misma maestra nos pidió que escribiéramos algo; a mí se me ocurrió un breve y sencillo poema. ¡Ahora, no sé dónde puede estar! Lo valioso: a todos les gustó y el reconocimiento de la maestra aún lo llevo conmigo.
En octavo y noveno había profesoras. A mí me gustaba lo que nos enseñaban… pero, al no recordar el cómo, supongo que no fue tan significativo. Mis compañeros odiaban a la profe de Lengua de noveno: ¡hicimos análisis sintáctico todo el año! La profe de octavo era más joven y, tal vez, menos rígida; lo que puedo rescatar hoy de ella es la cercanía afectiva que construyó con nosotros. Creo que el hecho de que los alumnos sean y se sientan personas importantes para los profesores, y no meros objetos de trabajo, es un modo de enseñanza muy fructífero.
El paso al Polimodal significó un cambio importante. En general, las clases de Lengua eran siempre iguales: no usábamos libro, siempre fotocopias, leíamos, en grupo, y resolvíamos las consignas de la misma fotocopia. Algo que siempre pienso es por qué no nos presentaban los temas que íbamos a trabajar todo el año, por ejemplo. Yo siempre me sentí desorientada en cuanto a la organización de la materia; tenía la sensación de que todos los contenidos estaban desordenados; era mi punto de vista.
Un día apareció una profesora suplente, muy joven, se presentó y nos dijo que éramos su primer curso y que ella había estado sentada en la misma aula cuando iba a la secundaria. A mí me gustó la idea de no irme nunca de ese lugar.
Aquí escribes el resto del contenido que no se vera.
martes, 2 de junio de 2009
Narraciones biográficas II: Cuando éramos felices

Debe quedar claro que el objetivo de esta indagación biográfica en este momento no es decir “la práctica va a ser de esta manera”, sino aportar elementos que nos ayuden a comprenderla y que nos dejen mejor posicionados para interpretar las prácticas presentes.
“Nuestra maestra de segundo grado, la señorita Chiampitti, nos inició en la lectura. Nos inició también en el odio a Ramoncito.
‘Niños’, nos decía, ‘el libro nos eleva’. Y nosotros nos veíamos arriba del libro, volando por los aires. Al principio, para elevarnos, leíamos los cuentos de Saturnino Calleja, donde había elfos y otras cosas. Nunca supe qué eran los elfos, pero en los dibujos eran petisos y con antenas. Comían tartas de grosellas, setas, melocotones y empanadillas, y si las tartas estaban en el alféizar y eran hurtadas, el hada se enfadaba. Alternábamos la complejidad de esta lectura con la de la revista El Tony, donde el imperturbable Mandrake, eternamente de frac, eternamente de capa y peinado a la gomina, hacía el gesto mágico que nosotros imitábamos en el patio del recreo. Mandrake iba siempre seguido por Lotario, un negro grande, pelado y silencioso, con fez y taparrabo de leopardo, que al parecer nunca tenía frío.
Pero un día, de un libro de ‘Trozos selectos’, la señorita Chiampitti nos dictó el poema. Decía así:

Es un niño Ramoncito
estudioso y muy formal
buen amigo y compañero
nunca se ha portado mal.
En la clase es el primero,
siempre sabe su lección…
Pienso que el odio me impide recordar el resto del poema.
Por aquel entonces, nosotros nos ocupábamos de tres cosas fundamentales: robar clavos de herraduras en la fábrica de la calle Yatay, doblar esos clavos para hacernos anillos, y sembrar las vías del tranvía con ‘chapitas’ de naranjín rellenas de azufre y potasio. Las ‘chapitas’ eran las mismas que hoy se conocen como ‘tapa corona’, y provenían de las botellas de naranja Bilz, malta Mamita y naranjín Los Dos Cuñados. A cada chapita se le despegaba la contratapa de corcho, se le ponía una mezcla de partes iguales de azufre molido y potasio, y se la volvía a cerrar. Luego las chapitas eran distribuidas generosamente a lo largo de las vías y cuando pasaba el tranvía 99 se lograba un maravilloso estruendo.
De manera que, de acuerdo con el poema, Ramoncito era un espejo perverso donde nos veíamos abominables y abyectos.
Sólo las composiciones nos redimían. Había dos clases de composiciones: composición ‘Tema libre’ y composición tema: ‘Mi maestra’, ‘Mi mejor amigo’, ‘El lugar preferido de la casa’, ‘Mi prócer preferido’, ‘Desde mi ventana’, ‘Las vacaciones’, ‘El mejor amigo del hombre’ y ‘Me gustaría ser…’
Las composiciones eran nuestro único medio de ejercer la venganza. Los Ramoncitos del aula, no sé por qué, no eran buenos en composiciones y creo que la señorita Chiampitti lo intuía; todas las composiciones de los Ramoncitos terminaban: ‘Y entonces me desperté…’Yo había hecho una composición tema ‘La primavera’, y había sido paseado por todos los grados del colegio. La señorita Chiampitti me llevaba a mí de la mano; en la otra sostenía el cuaderno y se lo mostraba a todas las maestras y las maestras me acariciaban la cabeza y me miraban con admiración al detenerse en la frase: ‘Los pájaros nos alegran con sus trinos’. Quizá yo tendría que haber intuido que mi destino iba a ser literario, pero no lo intuí.”
domingo, 31 de mayo de 2009
Para empezar a pensar... weblogs, blogs, cuadernos de bitácora...

Integrar las tecnologías de la comunicación a los procesos educativos para reflexionar sobre ellos, sus lenguajes, sus maneras de informar sobre el mundo, al tiempo que sobre las formas que permiten recrearlo y construirlo son aspectos clave en una educación integral de los ciudadanos de la contemporaneidad y, en el caso del Espacio de la Práctica en particular, de los futuros docentes de esta sociedad.Nos gustaría empezar a pensar en algunas de estas cuestiones a partir del discurso titulado “La vida en un blog” que el académico Juan Luis Cebrián pronunciara en noviembre de 2007 ante una sesión de la Real Academia Española, en ocasión de la presentación de los dominios .es multilingües en Internet.
En su conferencia, el académico representante del grupo PRISA (dueño del diario español El país) revisa la “etimología” de la palabra ‘blog’, la posible (e inexacta) traducción al español como ‘cuaderno de bitácora’ o ‘bitácora’ a secas, aboga por que “en adelante desaparezca del diccionario la cursiva en la grafía española de este vocablo (lo que indica su condición de inmigrante) y dé paso a la letra redonda, adoptándolo así como natural y propio de nuestra lengua” y por que -horror de los
académicos- sus derivados (‘bloguero‘, ‘bloguear‘, ‘blogosfera‘) corran la misma suerte, y defiende, finalmente, la necesidad de un cambio a partir del cual se empiece a “llamar a las cosas por su nombre”. Si bien el discurso retorna a los caminos conservadores de la Real Academia (que “Limpia, fija y da esplendor” a la lengua) cuando Cebrián pide ayudar a las comunicaciones a través de chat y sms con “un diccionario y una ortografía, quién sabe si hasta una gramática”, tiene lugares verdaderamente interesantes para empezar a pensar, como estos:“Internet es una inmensa construcción de palabras, una conversación global que fluye simultáneamente en todas direcciones, y en la que el hecho de hablar, de comunicarse, es con frecuencia más significativo e importante que el contenido del propio diálogo.”
“No cabe la menor duda de que gracias a eso hay ahora a disposición del público una gran cantidad de información que de otro modo nunca hubiera visto la luz. Desde ese punto de vista los blogs, al igual que el denominado periodismo ciudadano, constituyen un aporte al desarrollo de la democracia participativa, aunque en muchos aspectos está por descubrir qué cosa sea ésta.”
“Utilizamos las palabras para designar la realidad, pero también nos son útiles a la hora de transformarla. Nuestras vidas se verán sensiblemente cambiadas según incorporemos a nuestro vocabulario, y a nuestro comportamiento, términos como los que aquí hemos venido glosando. La sociedad de la información está revolucionando profundamente la cotidianeidad de las gentes. Asistimos, quizá de manera no muy consciente, al nacimiento de una verdadera nueva civilización.”
“La cultura y sus formas de transmisión evolucionan aceleradamente y el impacto de las nuevas tecnologías en la conformación del idioma y en la elaboración del pensamiento debe ser motivo de especial atención por parte de autoridades y responsables sociales.”
¿Qué opinan ustedes sobre las ideas de Cebrián?
La indagación narrativa del mundo escolar: Narraciones biográficas
Como decíamos, en el primer encuentro estuvimos charlando acerca de la necesidad de trabajar con las narrativas como un modo de indagar y hacer explícitas nuestras concepciones acerca del trabajo de educar. Les planteé, entonces, que, en primer lugar, íbamos a trabajar con la biografía escolar. El objetivo principal de este ejercicio consiste en hacer explícitos, a través de estas narraciones, los modelos internos que, a lo largo de su trayectoria escolar, se han conformado como esquemas que organizan y pueden dar significado a sus experiencias escolares posteriores y a su futura práctica profesional, ya que, en muchos casos, aquellas experiencias han dejado huellas que incidirán en su contacto con los alumnos y en las estrategias que utilicen en las aulas. La actividad que pensé está organizada en dos etapas: un primer momento, de producción y análisis, en la etapa de “pre-residencia”, y un segundo momento, de revisión, reinterpretación y resignificación, en la etapa de “pos-residencia”. Entonces, en el primer momento del ejercicio leeremos y analizaremos testimonios de terceros, consultaremos bibliografía, produciremos las narraciones biográficas y discutiremos grupalmente algunos aspectos de las mismas. Luego, en la última etapa de la residencia, se volveremos críticamente a aquellas producciones de modo tal que se constituyan como posibles fuentes donde buscar el origen de algunas de las representaciones y actitudes (consideradas, en algunos casos, constitutivas del rol docente) evidenciadas durante sus prácticas áulicas. Esta toma de conciencia podrá facilitar que una representación se convierta en conocimiento, que se identifique con claridad el origen de algunos de los modos de desempeño y que se revisen y reestructuren supuestos. Para este primer momento, vamos a trabajar con las siguientes consignas:
1) Lean atentamente los testimonios de varios escritores e intelectuales reconocidos en nuestro medio que narran sus experiencias en el acercamiento a la Literatura, durante diferentes períodos de su paso por el sistema educativo. Les propongo los testimonios de Martín Kohan, Sylvia Saítta, Susana Chamas y Julia Saltzman, pero en Educ.ar, Aportes para la enseñanza en el Nivel Medio, Literatura pueden ver otros. En su lectura, traten de recuperar los modos en que los testimonios recuerdan cómo eran las clases de literatura por las que les tocó transitar, qué les gustaba o no de ellas, a qué docentes recuerdan y por qué, qué aprendieron en su momento y qué es lo que valoran hoy en relación con lo que aprendieron entonces, qué les hubiera gustado hacer y nunca hicieron en esas clases.
2) Comenten oralmente las impresiones de su lectura.
3) En grupos de dos integrantes, traten de evocar algunos momentos significativos de su biografía escolar (en relación con las clases de Lengua y Literatura) e intenten luego explicarle a su compañero por qué consideran que poseen esa significatividad. Compartan alguno de estos momentos con el resto del grupo clase.4) Para el próximo encuentro, traten de contextualizar, en su memoria, esos momentos que narraron antes e intenten construir un relato escrito en primera persona en el que se refieran a esos u otros momentos de su biografía escolar: traten de decir no cómo era la escuela en el período que ustedes transitaron sino qué “les” pasó durante el recorrido escolar, que experiencias han vivido en la misma institución a la que ahora volverán para enseñar, qué maestros o profesores que han tenido a lo largo de su trayectoria escolar recuerdan como importantes, qué experiencias de enseñanza y aprendizaje reconocen como significativas, qué actitudes suyas y/o de sus compañeros y qué respuestas de los docentes a esas situaciones pueden evocar. Pueden también recurrir a una rememoración “más libre”, para dar lugar a cuestiones que puedan surgir espontáneamente, o que les permita ponerse en contacto con lo vivido, con situaciones, con momentos, con sensaciones que recuerden.
lunes, 25 de mayo de 2009
El Proyecto del Espacio de la Práctica IV
En el primer encuentro del Espacio de la Práctica IV (sí, ya sé que estamos terminando mayo, pero éste fue el primer encuentro!!!) presentamos el Proyecto que pensamos para este espacio y resaltamos tres cuestiones que nos parecen fundamentales. En primer lugar, que la práctica es el eje vertebrador del Diseño de la Formación Docente, por lo que debe convertirse en recipiendario de los desarrollos de las Perspectivas correspondientes al Espacio de la Fundamentación Pedagógica, de la Especialización y de los espacios curriculares de la Orientación específica de cada carrera: desde los distintos espacios que configuran su formación, los alumnos se han nutrido de diferentes aportes teóricos y de perspectivas de análisis sobre el complejo proceso que significa la educación, los que les permitirán ahora, en el momento de la práctica, tomar decisiones que los orienten en sus acciones en las aulas.Luego nos referimos a la atención que le dedicaremos, durante el desarrollo de este proyecto, a la reflexión a partir de prácticas narrativas tales como la narración de la biografía escolar de los alumnos, el relato escrito de las clases observadas o la escritura de diarios personales de residencia, pues entendemos que constituyen un modo de organizar y comunicar nuestra experiencia y, finalmente, de “externalizar” los supuestos que subyacen a nuestras prácticas. A partir de estas narrativas, los alumnos residentes podrán construir un autoconocimiento de sus acciones, expresar significados personales y realizar interpretaciones sobre las prácticas efectuadas, mediante un proceso de análisis, reinterpretación y posible búsqueda de alternativas.
Finalmente, presentamos un apartado especial de nuestro proyecto que propone la creación de un espacio en el que puedan integrarse y complementarse las tareas de nuestra aula de práctica, con la experimentación y aprendizaje de otras formas de conocer y otros modos de expresarse y de comunicarse, como pueden ser los brindados por los blogs. Pensamos que esta herramiento nos permitirá, por ejemplo, intercambiar los planes de clases que los residentes vayan produciendo, comentar esas producciones, expresar ideas u opiniones a partir de formatos escritos, exhibir fotos de la práctica, o secuencias de audio o de video, generar enlaces específicos con otros sitios vinculados con la didáctica de la Lengua y la Literatura, entre otras posibilidades. Pero además, y puesto que nuestra tarea es la formación de formadores, esta propuesta no sólo concibe al blog como un recurso didáctico que nos abrirá la puerta al intercambio de producciones y reflexiones sobre la práctica, sino que también lo piensa como objeto de estudio y reflexión, en pro del logro de competencias para su implementación en las futuras aulas de los alumnos residentes.